viernes, 18 de octubre de 2013

Me duele no quererte como te mereces que te quiera

Tal vez piensas que me es indiferente tu sentir, que tus una y mil formas de demostrarme que me quieres no me importan; pero no es así, todos los días agradezco que estés conmigo, que veles por mí, aunque esto sea muy egoísta.

Se que te estoy haciendo mal, lo mejor es que al despertar por la mañana ya hayas dejado de quererme, que no veas en mí a una mujer bonita con cualidades que ni siquiera tengo.

Quisiera que no te merecieras que me fijara en ti, pero sabemos que nadie es mejor que tu, y aun sabiendo esto no entiendo por qué no puedo quererte.

Siento no devolverte lo que me das, escuchar a tu mirada decir que soy algo inalcanzable.

Trato de no hacerte sufrir, mi intención no es que estés mal. Ojalá muy pronto te des cuenta que no soy lo mejor, aunque se que ese día voy a desear que nunca te hubieras ido.


Lo he intentado todo pero no lo consigo, y me duele no quererte como te mereces que te quiera.

jueves, 12 de julio de 2012


No es que quiera estar lejos de ti, si no que es la única manera de seguir juntos.

Pasan los días, los minutos corren en el reloj, la Tierra sigue girando, nada se detiene, ni siquiera tú, ni siquiera yo.

Ambos seguimos el curso, no hemos dejado de respirar, aunque sabes que quieres estar conmigo, aunque sé que me haces falta, aunque los dos sabemos de sobra que nos tenemos necesidad.

Yo sé lo que necesito, y te necesito a ti, escúchalo bien ¡a ti! A ese tu que me recostaba en su pecho para que yo durmiera por horas, a ese tu que cuando me veía solo me decía palabras bonitas, a ese tu con quien feliz paseaba por todos lados, a ese tu que yo amaba tanto. 

Necesitas entenderlo, entender muy bien que contra ti no tengo nada, que contigo quiero estar, contigo, no con quien te has convertido, porque ese, tienes que darte cuenta no eres tú.

Solo quiero que me lleves al comienzo, cuando todo aquello era realidad, cuando juntos los dos podíamos estar.

Los tiempos ya no son los mismos, nosotros ya no somos los mismos, pero lo que siento por ti a pesar de todo sigue teniendo la misma dimensión.

Es tan doloroso no poder estar a tu lado, a veces dudo si estoy haciendo bien, todas las mañanas me pregunto ¿ahora qué haré? 

A veces todo es tan claro, otros días se torna un tanto gris, algunos momentos incluso llueve, pero sigo aquí, sin ti.

Tenemos tanto tiempo sin estar juntos, veo tan lejano mi último recuerdo de ti. No sé como ocurrió, te fuiste sin despedirte, ni siquiera te pude decir adiós. Tan pronto partiste, alguien nuevo llego, un tipo nada agradable, alguien no bueno para mí. Por eso decidí marcharme, no quería esperar con esa mala compañía mientras tu regresabas; te llame muchas veces, hice lo que pude por traerte de vuelta, pero aquel tipo nunca se quiso ir y tu nunca quisiste volver, lo intenté pero ya no se que mas hacer.

Ahora estoy aquí sentada sin idea de en que parte del universo puedas estar, solo me queda una última esperanza por volverte a tener, tengo fe en que me extrañes tanto que termines por volver.

Porque a pesar de tus errores, de lo que pudiste hacer ni un solo día te he dejado de querer.

viernes, 13 de abril de 2012

Se que todo tiene un fin, pero hoy solo quiero escucharte decir que siempre me vas querer.

Quizás siempre estuvo ahí pero no lo había notado, al menos no tenía idea de lo grande que era.

No me siento bien, no me siento como siempre, hay algo diferente, un algo que se siente raro pero bonito a la vez. Una sensación que no quiero sentir, pero que me gusta sentir. Es algo sobre lo que no tengo control.

Es una necesidad de tenerte a mi lado, de sentirte mio y para mi, de poder tocarte y de escucharte decir lo importante que soy para ti.

Horas que parecen días cuando no se nada de ti, el querer un mundo donde solo existamos los dos, el poder ver pasar el tiempo entre nuestros dedos entrelazados.

Buscar por todos lados el calor y la protección que solo me brindan tus brazos, querer pensar en algo mas y ver el mundo reducirse a tus ojos.

Hoy comprendí lo mucho que te quiero, ya me di cuenta que de ti soy dependiente, por que me has echo conocer un yo que no creí existente.

Por hoy la solución a todos mis problemas se ha convertido en un te quiero salido de tu boca.




domingo, 5 de febrero de 2012

Cada palabra que escribimos en el libro de la vida es importante, cada palabra se transforma en un recuerdo.

Desde el día en que somos concebidos empieza nuestra historia, esa que segundo a segundo vamos escribiendo, que llena miles de páginas, que con cada experiencia va creando nuevos capítulos hasta formar un libro, el cual no sabemos cuándo estará completo.

Tu tanto como yo tenemos algo llamado memoria, a veces sería mejor no tenerla, a veces sí. Lo ideal sería que existiera un botón para desactivar esta función, y de ese modo solo almacenar aquellos momentos que nos hacen sentir vivos, que nos llenan los ojos de alegría; pero somos humanos, no robots.

Nuestro camino es difícil, hay muchas piedras con las que podemos tropezar. Habrá días soleados, pero también habrá otros con tormentas; el sol no siempre brillará pero tarde que temprano tiene que salir.

Dicen que no arruines el presente con las cosas del pasado, pero si ya es pasado ¿cómo se esta haciendo presente el día de hoy? Claro, por medio de los recuerdos.
La memoria es un tren que nos lleva al ayer, y los recuerdos son el boleto. Pero no tiene la garantía de ser un buen viaje.

No subestimes el poder de un recuerdo. Este puede hacerte viajar en el tiempo.

No solo haremos parada en el momento que fuimos tan felices que hasta creíamos el cielo tocar, también nos bajaremos en aquella vez que lloramos tanto que se inundo la ciudad.

No es malo revivir el pasado de vez en cuando, el problema es cuando empezamos a vivir de él.

Nos aferramos tanto a lo que ya fue, que nos olvidamos de lo que hoy es. La vida sigue, no hagas que se detenga; todo tiene un ciclo, deja que fluya.

Un mal recuerdo pesa más que uno bueno, esto lo digo porque es mucho más fácil acordarnos de aquello que nos daño, que de lo que nos hizo feliz. Almacenar los malos momentos poco a poco llena la cajita del rencor.

El rencor nos pone una venda en los ojos que impide que veamos lo maravilloso de la vida.

Debemos ser inteligentes, saber que vale la pena cargar en la mochila y que no. Tener la fortaleza para poder secarnos después de haber estado en la lluvia, y tener el valor para volver a ver el sol brillar.

Mientras haya vida, hay esperanza. No te desanimes por un pasado desfavorable, mejor crea un hoy que te de paso a un buen mañana.

domingo, 15 de enero de 2012

Si hoy te fue mal no te desanimes, hay un mañana con un nuevo comienzo.

Hace un par de días, mi estado de animo no era el mejor, sentía que me llevaba la tristeza. Eran tantas cosas que  juntas tenían la fuerza para borrar mi sonrisa. No le veía el lado bueno a nada.

Pero hoy al despertarme me di cuenta que Dios me ha dado todo para ser feliz. Que por mas cosas que sucedan nunca hay que dejarnos vencer; hay que tener una sonrisa ante todo, eso hace que el peso sea un poco mas ligero y la luz entre mas pronto a nuestras ventanas.

Nuestra vida hoy no termina, esta sigue y hay que recorrerla con una actitud positiva para poder aprovechar todas las maravillas que esta nos ofrece.

Claro, hay momentos en que el universo conspira y todo a nuestro alrededor y en nosotros mismos esta mal, situaciones que nos tiran a un pozo frío y obscuro.
Pero en nosotros está intentar salir del pozo o hacerlo mas profundo. 

Salir de un estado deprimente no es fácil, pero si es posible. No te aferres a él, sacúdete esa actitud negativa y abre tu brazos a la vida.

Tu felicidad esta en tus manos, no la dejes ir, sujetate bien a ella y sonríe 

Nunca así --> :c  Siempre así --> :D

jueves, 12 de enero de 2012

Anoche no podía dormir, mi mente no paraba de dar vueltas.

Giraba mas que las tazas locas. Lo hacía tan lento como un carrusel y tan rápido como un trompo.

Pensaba en tantas cosas, pero ninguna la veía con claridad.

No se que es lo que me esta pasando, ya no soy la misma, ya no me siento igual, he perdido mi toque.

Aquí, dentro de mi no tengo el mismo sabor, me siento tan ligera como si algo se hubiese escapado.

Si en estos momentos alguien pe apuntara con una pistola, no me importaría morir; no tengo interés en vivir un mañana.

Me he perdido en el camino de la vida, ya nada me emociona. Ni siquiera mi música favorita me gusta, ya ni de leer disfruto.

He perdido la fe en Dios, me canse de pedirle todas las noches cosas que nunca cumplió.
  
La esperanza de un mundo mejor se ha ido. Por mas que abro los ojos, no veo la luz.

Me desconozco, sigo siendo Leslie, pero ya no me siento así.

Me siento tan vacía, ya no tengo ganas de seguir.

No se donde estoy, no se a donde voy, ya ni siquiera se quien soy.


jueves, 29 de diciembre de 2011

Si lo vuelvo a intentar ¿Valdrá la pena?

Siempre nos vamos a encontrar con alguna segunda oportunidad. Algo que en el pasado no funciono y en el presente se está abriendo la puerta que antes se cerró.

¿Pero qué pasa? Si, como ya una vez falló, nos da miedo pasar esa puerta y volver a fracasar. Viene a nuestra mente esa exclamación que suele arruinar muchas, demasiadas oportunidades, me refiero a ¡No tiene caso!

Nos cerramos en un círculo de pesimismo donde solo vemos lo negativo, en el que solo lo malo puede pasar y ahí, justamente ahí está el error.

Me cuesta trabajo decir esto, pero siempre valdrá la pena intentarlo, aprovechar cada oportunidad que se presente; asumir siempre el riesgo a fracasar, darle con todo para llegar a la meta.

Nunca hay que conformarse con un “no”, y no me refiero al “no” de la gente, si no al que nosotros mismos nos anteponemos. Debemos tener una visión de la vida en lo que hasta lo inalcanzable es posible.

Si no aceptamos el desafío, tendremos la duda eterna en lo que hubiera pasado. Hay que estar abierto a los nuevos retos, aceptar lo que venga; si no funciona, pues ni modo, hay que salir adelante, pero si funciona tendrás una satisfacción enorme donde la pregunta ¿Valdrá la pena? se convertirá en ¡Valió la pena!